Versión 1.0 · 30 de agosto de 2026
ESCRIVA no juzga tu obra. Estas reglas no son sobre literatura: son sobre legalidad y sobre lo que podemos alojar y, en su día, poner a la venta.
Puedes escribir sobre lo que quieras. No censuramos ideas, ni temas incómodos, ni lenguaje fuerte, ni posiciones políticas o religiosas.
Lo que sí exigimos es que la obra sea tuya o tengas derecho a usarla, y que no sea ilícita.
Obra ajena sin autorización, ni total ni en fragmentos que excedan la cita legítima. Al subir un manuscrito declaras que tienes los derechos.
Material sexual con personas menores de edad, en cualquier forma. Esto se denuncia a las autoridades, no se limita a cerrar la cuenta.
Contenido que incite de forma directa a la violencia contra personas o grupos concretos.
Datos personales de terceros obtenidos sin su consentimiento, cuando la obra no sea claramente ficción y esos datos permitan identificarlos.
Suplantación: firmar como otra persona o hacer pasar tu obra por la de un autor conocido.
Obra en dominio público presentada como propia, o ediciones de dominio público sin aportación editorial alguna.
Libros generados en masa sin trabajo de autoría, del tipo que satura los catálogos y entierra a los autores reales.
Obra cuyo autor haya revocado la autorización, aunque estuviera publicada.
Y habrá que DECLARAR si el libro se escribió con ayuda sustancial de inteligencia artificial. No para prohibirlo —una herramienta es una herramienta—, sino porque el lector tiene derecho a saber qué compra. Ocultarlo sí será motivo de retirada.
Cualquier titular de derechos puede escribirnos a giovannycanela@gmail.com identificando la obra reclamada, la suya, y en qué se basa.
Te lo comunicaremos con lo que hayamos recibido. Podemos suspender el acceso público a ese material mientras se aclara, pero NO lo borramos: tu copia sigue siendo tuya y accesible para ti.
Tendrás oportunidad de responder. Si respondes fundadamente, restauramos. Si el asunto excede lo que podemos valorar, corresponde a las partes resolverlo, y nosotros mantenemos la suspensión hasta que lo hagan.
Reclamar en falso para perjudicar a otro autor es motivo de cierre de cuenta.
No leemos los manuscritos. No hay revisión previa: mientras ESCRIVA sea una herramienta de maquetación, tu libro es privado y nadie de nuestro equipo lo abre salvo que tú lo pidas para ayudarte con un problema.
Cuando haya catálogo público, lo que se ponga a la venta sí pasará una revisión, y se dirá qué se revisa.
Si tenemos que acceder a un libro para resolver una incidencia técnica, queda registrado.
Que no revisemos de antemano no nos convierte en responsables de lo que escribes: no tenemos obligación de vigilar los manuscritos, y actuamos cuando alguien nos avisa. Esto es una aclaración legal, pero también es la razón de que tu libro sea privado: vigilar significaría leerlo.
CUANDO NOS AVISAN, ACTUAMOS DEPRISA. Es la otra mitad del trato: si no vigilamos, lo mínimo es responder rápido a quien nos advierte. Revisaremos el aviso sin demora y, si procede, suspenderemos el acceso al material mientras se aclara.
SEÑALES AUTOMÁTICAS, SIN LEERTE. El sistema puede levantar avisos sobre un libro sin que nadie lo abra: por ejemplo, que comparta pasajes con otro libro de la plataforma —lo que se detecta comparando huellas, no textos—. Un aviso así no es una acusación ni implica que hayamos leído nada: sólo hace que te preguntemos.
Ante un incumplimiento te lo diremos y qué esperamos, salvo en los casos del punto 2 que obliguen a actuar de inmediato o a denunciar.
La suspensión de una cuenta nunca implica quedarnos con tu obra: podrás descargarla.